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SCIARA: “NUESTRO DESAFÍO ES RESOLVER EL PROBLEMA DE LA INFLACIÓN SIN COSTOS SOCIALES Y ECONÓMICOS”
El ministro de Economía de la provincia de Santa Fe y referente de Hermes Binner en materia de política económica, Ángel Sciara, en declaraciones formuladas a la prensa, señaló que “Nuestro gran desafío es resolver el problema de la inflación sin costos sociales y económicos, y generando políticas que no enfríen la economía”.
En ese sentido, el titular de la cartera económica se refirió a la aplicación de políticas de «desinflación», mencionadas días atrás por Binner.
“No hay país que tenga inflación cero. Indudablemente, nosotros tenemos que plantear la inflación más baja posible, de un dígito, pero que siga alentando el crecimiento económico”, añadió Sciara.
A continuación se transcribe parte del diálogo que el ministro Sciara mantuvo con los periodistas:
> El gobernador ya lo señaló a usted como quien está coordinando el trabajo para iniciar un proceso de desinflación en la República Argentina. ¿Cómo lo está trabajando?
“Es un estilo que ha impuesto el gobernador Binner desde hace varios años, de armar equipos que se dediquen a estudiar y proponer soluciones para los problemas del país. Es el esquema de trabajo que utilizamos para ser gobierno en la ciudad de Rosario, luego en la provincia Santa Fe y el que estamos aplicando para la Nación.
“Me toca coordinar un grupo de economistas que está trabajando en una propuesta para enfrentar y resolver los desafíos de 2012, algunos reales y otros potenciales. Los potenciales tienen que ver con la posibilidad de que la economía internacional decaiga en su ritmo, en su dinámica y con que eso afecte la cantidad y el precio de la soja.
No hay que olvidar que el precio de la soja influye notablemente en el Producto Bruto (PBI) de nuestro país. Tenemos un valor actual de la soja de 500 dólares la tonelada que, respecto de los 300 dólares de hace un tiempo atrás, significa dos puntos de diferencia en el Producto Bruto, es decir que tiene un impacto realmente importante.
“Los desafíos reales, en tanto, tienen que ver con la inflación y los desequilibrios macroeconómicos que esto está ocasionando: se ha ido perdiendo el superávit fiscal, y eso se va compensando con recursos que provienen de adelantos del Banco Central y de la Anses, con los cuales se financia el tesoro.
“El otro desequilibrio es el de la balanza comercial. Por eso aparecen las licencias no automáticas, como una manera de presionar para que las importaciones no sigan creciendo.
“El precio de la soja nos permite seguir siendo competitivos, pese a tener un tipo de cambio real que se va deteriorando por el efecto inflacionario. Asimismo, el tipo de cambio apreciado de Brasil contrarresta el deterioro del nuestro y nos permite seguir exportando a ese país.
“En este contexto, la inflación termina siendo el gran enemigo que hay que enfrentar sí o sí; y creemos que hay que hacerlo disminuyendo, minimizando o hasta haciendo desaparecer los efectos sociales y económicos que todo proceso de desinflación trae, y generando políticas que no enfríen la economía.
“Por eso tenemos que enfrentar rápidamente este problema con medidas antiinflacionarias que tienen que ver con resolver las inercias, generar expectativas positivas, reorientar el gasto público, y establecer una relación público-privada que nos permita converger en forma consensuada a una tasa de inflación menor. La devaluación no integra nuestra caja de herramientas.
“Esas son las líneas de trabajo que estamos siguiendo, y el gran desafío es resolver el problema de la inflación sin costos sociales y económicos.
> ¿Con qué medidas prácticas y concretas se llega a la desinflación sin costos sociales y económicos?
“La inflación no tiene una causa única como para decir «modifico esto y punto». Para nosotros la inflación no pasa por el problema monetario; el problema monetario legitima la inflación, la consolida.
“La inflación en nuestro país responde a un conjunto de elementos. Hay un conjunto inicial y un conjunto vinculado a la puja distributiva. Tenemos que acordar con los distintos sectores para tratar de hacer converger la tasa de inflación a un dígito, en lo posible. Y esto no se puede hacer en menos de dos o tres años.
“Nuestra idea es que la inflación no necesariamente tiene que desaparecer. No hay país que tenga inflación cero. Pero indudablemente, nosotros tenemos que plantear la inflación más baja posible, de un dígito, pero que siga alentando el crecimiento económico.
> ¿Qué harían con el Indec?
“Hay un problema institucional en nuestro país y el Indec es una parte de ese problema. Tenemos que tener un Indec que genere información económica confiable, que sea creíble por todos los actores sociales que ven en ella una señal para sus actividades y su proyección.
“En el caso del Indec nosotros tenemos que trabajar para que genere un índice de precios creíble por toda la sociedad y por los formadores de precios”.
> El gobernador habló del tipo de cambio y de bajar las retenciones…
“El gobernador en ningún momento habló de liberar el tipo de cambio ni de bajar las retenciones. Tenemos un tipo de cambio administrado. El tipo de cambio nominal se va deslizando permanentemente, y se ve en las casas de cambio: lo que hoy está a 4,09 mañana puede estar a 4,10.
“Entonces, nuestro planteo en ese sentido no es liberar el tipo de cambio. Mantener el tipo de cambio real alto es la manera de no perder competitividad.
“El tipo de cambio nominal y la tasa de inflación son los dos elementos que definen el tipo de cambio real. La liberación, por el contrario, apreciaría el tipo de cambio, o sea que entraríamos en un modelo a la brasileña. Todo lo contrario a lo que nosotros tenemos o queremos seguir haciendo.
“Con respecto a las retenciones, hace algunos años dijimos que si a las retenciones, es decir al monto recaudado, se las incorporaba en el presupuesto y con ellas se financiaba un gasto público adicional, entonces venían para quedarse. Nosotros consideramos que al problema de las retenciones hay que resolverlo dentro de un sistema tributario diferente.
“Planteamos un sistema tributario más justo, progresivo, en el cual quién más tiene sea quien más pague. En ese marco, decimos que las retenciones no deben desaparecer, sino que hay que acomodarlas dentro de un régimen tributario que responda a lineamientos de justicia social como los que nosotros queremos establecer”.





